lunes, octubre 28, 2013

Esa pequeña creación

Lucía tiene una hija perfecta.
Piel clara.
Ojos azules.
Labios finos.
Obediente, sincera y cuidadosa.
Lucía disfruta cuando la paran para decirle lo guapa, lo lista y lo simpática que es su niña. Sabe que ella es el origen de ese regalo.
Lucía y su hija hablan y Lucía percibe como esa pequeña creación suya podrá ser lo que quiera cuando quiera.
Su hija es la niña soñada, el regalo que siempre buscaron.
Lucía también la echa una mano con los deberes, puesto que nadie nace sabiendo, y comete pequeños errores que a veces le cuestan algún que otro suspenso.
Lucía se apena cuando la tiene que castigar sin vacaciones en verano.
Porque nadie es perfecto, quizá por eso la quiera tanto.

miércoles, octubre 23, 2013

Mágico

Luis, por el sueño, desperdició unas gotas del crecepelo mágico sobre el lavabo.Se marchó al trabajo sin desayunar, cuando las primeras pelusas surgían del grifo. Pudo llegar antes que su jefe, la obligación no escrita, e intento disimular un día normal. Le dijeron que sólo sobre el cuero cabelludo, que no se hacían responsables de lo que pasara en otro lugar.
Comió con Fernando, el que le habló del mejunje, y recordaron los tiempos en los que el corte de pelo a tazón hacia estragos en los colegios. Los dos hablando de cabellos mientras en casa el baño había cambiado de alfombra. Desde la pequeña ventana se intuía el movimiento de una ola oscura que avanzaba hacia la puerta.
Al terminar la tarde Luis salió deprisa al gimnasio donde cumplió con su hora de castigo. Se duchó, se sacó brillo a la calva y volvió a casa andando. En el portal Julio le dio las buenas noches y subió las escaleras de dos en dos. Sacó la llave y jugó con la cerradura hasta que pudo notar cómo el metal hacia espacio entre una superficie mullida. Abrió la puerta y se encontró con una suave caricia que le arrastró lentamente hacia dentro. Inmovilizado por un siseo de cabellos negros. Olor a pelo recién lavado que le fue abriendo la boca mientras le hacia levitar hasta el lavabo. Allí, como en un altar, el bote morado oscilaba sujeto por un par de manos trenzadas. Luis observó como las ondas de pelo acercaron el recipiente a sus labios para dejar caer su contenido sobre la lengua. Le conmovió pensar que no le habían engañado mientras sentía como se desgajaba su nuca para empezar.



lunes, octubre 07, 2013

Octubre, ¿terrorífico?

Vamos a jugar.
Os dejo esta imagen creada por el magnífico Juapi para uno de mis relatos.


En unos días veréis el resultado.
Se admiten apuestas.
Un saludo.

martes, septiembre 17, 2013

Presentación pinteña de un pedazo de libro y trozo de escritor.

Hola.

Este es un post de autopromoción.

Este viernes se presenta en Pinto "Equilibrio/Entre Cuatro Paredes una Sábana Invisible"

¿Por qué en Pinto?

Porque allí viví yo y allí vive mi familia.

Os invito acudir a la presentación.

Un saludo, Alberto.



domingo, septiembre 08, 2013

Visible

El hombre invisible apaga el despertador unos segundos antes de que este suene. Se desliza bajo las sábanas y abandona el calor a préstamo de su mujer. No hace ruido. El hombre invisible se ducha. Las gotas de agua y la espuma trazan la silueta de su cuerpo. Se ve cartografiado, tan limpio y tan sucio. La toalla es el abrazo de siempre antes del desayuno. Doscientos cincuenta mililitros de café caliente, cien mililitros de leche entera, sin azúcar. Rellena el termo después de un trago. Se viste con su mejor ropa invisible. Jersey, pantalón de pana y calcetines. Antes de salir se busca en el espejo del baño. Todavía juega con el peine como si hubiera algo que peinar entre la invisibilidad. El peine flota de regreso hasta la repisa como una pluma que cae con cuidado. Camina hasta la puerta y busca en el vaciabolsillos las llaves de casa, la cartera y los papeles. Quita el cerrojo y siente el frío de las llaves. El ejemplo de lo que será la mañana en la cola. El portal a oscuras entre las puertas cerradas. Su mano en el pomo y un tirón suave para no molestar a los que todavía duermen. En la rendija ante sus ojos distingue, al final del pasillo, una sombra en pijama que bosteza un "adiós papá" infantil. Al entrar en el ascensor, planta baja, se consuela pensando que ella todavía le puede ver.

sábado, agosto 24, 2013

Paciencia

El pescador lanza el anzuelo, con suerte puede que pique un sirena. Está muy solo en casa y ha hecho hambre desde la última vez.


lunes, agosto 19, 2013

Dos punto cero

El informático contrató a Norton para borrar a Daniel.
Demasiado spam en la bandeja de entrada de su novia.

lunes, agosto 12, 2013

Gravedad

- Houston, tenéis un problema.
El astronauta cerró la puerta.
Y se dejó llevar.

sábado, agosto 10, 2013

KGB

El espía siempre tiene la tentación de sincerarse.
- ¡Papá ha llegado a casa!
Pero los niños le abrazan fuerte, le impiden hablar.

domingo, agosto 04, 2013

Élite

Las botas rojas.
Las medias hasta las rodillas.
La camiseta ajustada.
Pisa el césped ligero.
Le han puesto precio.
Él sabe venderse.

martes, julio 30, 2013

Resumen infinitivo

Buscar.
Encontrar.
Disfrutar.
Discutir.
Perder.
Extrañar.
Olvidar.
Avanzar.

Vivir.

viernes, julio 26, 2013

Los humanos

Homer, Marge, Lisa, Bart y Maggie encienden la televisión. Comienza su programa favorito. Ese en el que se ríen de nuestras vidas.

miércoles, julio 24, 2013

Cine de verano

En el parque de enfrente se pueden ver películas de miedo.
Es gratis dado que tan sólo tienes que mirar por la ventana.

sábado, julio 20, 2013

Verano

Las fiestas del pueblo se inician con los primeros turistas.
Ellos participan en todo.
Nosotros nos aseguramos de que no lo recuerden.

martes, julio 16, 2013

Cambio de tarifa

Velocidad 3G.
Tarifa de 10 Gigas.
Smartphone de última generación.
Dos hijos.
Relación estable y a punto de quedarse fuera de cobertura.

domingo, julio 14, 2013

Madurez

La última sirena del barrio dejó de jugar en el parque de enfrente.
Se le hizo pequeño ese mar y nadó hasta nadar para que se la llevara la corriente.

martes, julio 09, 2013

Un despiste estúpido en la oscuridad

Buenas.

Os dejo el link a uno de los microrrelatos con los que he participado en "De antología" de Talentura.
El texto ha sido "colgado" en el blog "Palabras mal dichas" y desde aquí se lo agradezco.
Si pincháis, picáis o lo que sea aquí podréis leerlo.


Después os recomiendo buscar la sombra.

Por si acaso.

Un saludo, Alberto.

miércoles, julio 03, 2013

Éxito

El mejor delantero del mundo piensa en su familia y amigos antes de fallar el penalti.



jueves, junio 27, 2013

Hoy

En el parque de enfrente se disputan peleas de gallos.
Son al anochecer, tras el trabajo.
Cuando no les aprietan las corbatas ni los zapatos.

martes, junio 04, 2013

Puntos de venta de "Equilibrio" - "Entre cuatro paredes una sábana invisible"


¿Dónde podéis encontrar el libro?

Gran pregunta.

Fácil respuesta....

En cualquier librería de España, si no lo tienen tan sólo debéis dar título y editorial. Talentura se encargará de hacer que os llegue.

Pero hay más.

"Equilibrio" - "Entre cuatro paredes una sábana invisible" no sólo tendrá forma en papel.

Ni mucho menos.

Podréis disfrutarlo (o lo que sea) en vuestros lectores electrónicos.

Y además a un precio más económico.

¿Dónde?

Pues aquí...


y aquí...


Tanto en la "Casa del Libro" como en "Amazon" podréis encontrar el libro en sus dos formas; papel y electrónico.

Nada más.

Nada menos.




sábado, junio 01, 2013

84 y 135


Feria del libro de Madrid de 2013

Casetas 84 y 135



Ahí os espera Talentura.

Conmigo entre otros.

Un saludo.

jueves, mayo 30, 2013

Hoy

"Hoy es un día distinto.

Me deshago en letras.

Quiero dar las gracias a los que cansan sus pupilas con mis ideas.

Gracias a los que toleran mis desfachateces.

A los que hacen como que nada sobra.

Hoy se inicia una nueva aventura,
con dos solapas haciendo de escudo.

Hoy se hacen miedo las críticas
e ilusión todas mis dudas.

Escribir es una excusa que nunca termina,
puntos suspensivos en lo que soy,
exclamaciones en lo que parece que no importa.

Hoy aparece mi otro yo,
se hace mayor, se viste de libro.

Hoy me dejo llevar,
abriendo muchos los ojos,
preparado para perder la apuesta.

Estoy listo para ser el que no sabe dónde se mete.

Hoy, todo parece igual cuando empieza lo diferente".



Muchas gracias a todos.
Alberto.

miércoles, mayo 29, 2013

Talentura presenta...


Para leerlo en condiciones "click" derecho con el ratón, abrir imagen en una ventana nueva y "click" sobre la imagen.

Un cordial saludo,  Alberto.


domingo, mayo 26, 2013

"Entre cuatro paredes una sábana invisible"



"Entre cuatro paredes una sábana invisible"
Relatos
Alberto García Salido
Talentura Libros, Mayo de 2013

miércoles, mayo 22, 2013

Un texto distinto para tiempos diferentes

Buenas.
Sorpresa.
Esto no es un relato.
O lo que sea que escriba a menudo.
Hoy escribo en primera persona.
Habréis comprobado que el número de publicaciones en el blog han disminuido en los últimos meses. Puede que eso haya significado un descanso para vosotros o, espero, puede que os preguntéis ¿qué le pasa a este?
Bien.
Pues lo que me pasa es que a las obligaciones personales se ha sumado otro tipo de obligación que me ha ido quitando tiempo últimamente...




Tranquilos.
No me da la vida para escribir dos libros.
Iré colgando información en esta página acerca de qué es esto y qué "intenciones" tiene.
Como podéis imaginar estoy más que ilusionado. "Talentura" ha tenido no sólo el valor de publicar mi segundo libro si no también de apostar por crear un texto distinto para tiempos diferentes.
Os doy las gracias por estar ahí, debéis saber que vuestras lecturas y comentarios me han estimulado a seguir escribiendo.
"El tipo que escucha" tendrá un hermano la semana que viene.

Nada más.
Nada menos.

lunes, mayo 13, 2013

Houdini

Conversación junto al baúl.
- ¿Me traes, por favor, el jersey del mago?
Un par de golpes, un par de gritos.
- No esa no, esa le queda pequeña. Prefiere la blanca de al lado.
Luz para ver sus movimientos y sudor en la frente por la tensión.
- Gracias. Y ahora toca estarse quieto Houdini.
El nuevo sonríe por el mote hasta oír el chasquido de la camisa de fuerza.




miércoles, mayo 08, 2013

El pétalo que permanece



Puede que os preguntéis ¿qué es esto?
Uno a veces escribe historias (o lo que sea) y recibe a cambio obras de arte. Descubrir lo que otros interpretan en tus palabras es curioso, da vértigo y motiva. Desde aquí dar las gracias a Juapi por su don y al resto de miembros del equipo de "El globo sonda".
En tiempos cómo los que vivimos no está de más tener un refugio así que os invito a visitarlo.
Un saludo, Alberto.


jueves, mayo 02, 2013

Ahí arriba


Pablo, con las gafas de pasta sobre la mesa, sonrió por primera vez a su hermana. Llevaba unos días subiéndolo todo a la nube. Empezó por las fotos y el servidor, muy amable, le duplicó los gigas para que siguiera protegiendo sus recuerdos. Ahí Pablo dudó, como el que no sabe si probar una comida picante. Empezó con los archivos fundamentales y después, vista la acogida, con los correos electrónicos y el diario lleno de mentiras que empezó hace unos años. Se hizo origen de un torrente de bits hasta que toda su música quedo ahí entre los pájaros. Después recibió un mensaje en el que se le premiaba con una capacidad de almacenaje infinita. “Puede subir hasta los muebles”  le comunicaron desde una dirección IP encriptada. Empezó por el flexo de la mesilla de noche. Luego la propia mesilla y así hasta dejar su dormitorio vacío a excepción del escritorio sobre el que siempre estaba encendido su ordenador.
Su hermana entró sin avisar, como de costumbre, para darle una colleja y quitarle unos euros antes de huir de marcha. No esperaba la habitación hueca y con la sorpresa apenas pudo hablar.
- ¿Estás de coña?
Él, manteniendo la sonrisa, se introdujo el cable en la boca y, tras ponerse las gafas, pulsó "Aceptar" en la pantalla. Sintió un hormigueo en los pies y vio cómo ella trató de cogerle, a punto también de escapar.


jueves, abril 25, 2013

El carnicero



Disfrazado de vendedora de manzanas, con un vestido verde, sitúa siempre su puestecito pegado al de la soja. Subraya sus labios con un rojo mora y disimula su nuez con un pañuelo de flores. Su mercancía, peculiar en sabores, convence siempre al escéptico tras una pequeña cata. No hay vegetariano que se resista. Cuando cierra el mercado se quita el maquillaje y deja el disfraz dentro de la lavadora. Al amanecer, antes de afilar los cuchillos, lanza a los perros la mercancía que sobra. Sonríe viendo cómo saborean la carne que no le han comprado esos idiotas.



viernes, abril 19, 2013

Escritor

El otro día me hice la foto de escritor.
Con la mirada perdida.
La mano en la barbilla.
Las gafas de pasta.
La barba de tres días.
Cuando la vi no me vi.
Porque esos no eran mis ojos.
Ni mi barbilla la proa de un barco de culto.
Ni mis gafas el secreto para ver diferente.
Lo único que era yo estaba en mi barba.
Y decidí que no más fotos.
Que no más miradas ni más manos extrañas.
Que las gafas para leer mejor, más atento.
Que por una imagen no hay que cagarla.

jueves, abril 04, 2013

Siete

Paul, con las manitas dobladas sobre el riel de la ventana, observa la calle quince metros más abajo. Su cabecita bulle y sus ojos permanecen hipnotizados. Todavía tiene entre sus dedos la manta verde con la que jugueteaba antes de descubrir que ya se le habían gastado casi todas las vidas al gato.

domingo, marzo 31, 2013

En nuestro hogar

En nuestro hogar nos hacemos temprano al mundo. Con la luz del alba y el canto del gallo. Y mi madre nos mira desde su cama, a oscuras, antes de ponerse a calentar el agua con la leña nueva que ha comprado. Padre se queda bajo la manta y el Tomas tiene que hacerle cosquillas para lograr que se mueva como un espantajo. Camino a la escuela se nos congela el pecho. Hacemos los deberes, leemos un par de oraciones y corremos sobre las piedras que otros antes se han tirado. Volvemos hablando de meriendas que saben mejor con pan hasta quedar a unos metros de nuestra puerta. Imagino la lumbre mientras el Tomas se me hace pequeño apretando la mano. La vecina nos grita para que no entremos y la nariz se arruga porque huele a carne antes de oler a quemado.

jueves, marzo 21, 2013

Resumen

No sé, murmura Manuela compungida.
No sabemos, masculla Manuel consternado.
No saben, manifiesta Marcos confundido.
No sabrán, menosprecia Miguel cabreado.
No sabremos,  minimiza Martín conciliador.
No supieron, masacra Moisés cansado.

viernes, marzo 15, 2013

Si usted quiere

El vecindario en la calle, las manos sobre el regazo y las faldas de paño haciendo la ola con el viento. Ojos vidriosos y naúseas, con el desayuno haciendo presión en el centro del pecho. Los coches de policía, como una muralla, iluminan las fachadas de naranja intermitente. La puerta de la carnicería abierta y dentro sombras que cubren la mercancía, sombras que se mueven hasta que aparece Ramón con las manos también sobre el regazo. Sonríe viendo a su barrio alrededor. Sonríe y guiña un ojo imitando ese gesto que siempre acompaña al filete más tierno. Cuando baja la cabeza para entrar en el coche escucha el vómito de alguien que así pone punto y final a un grito desagradable. Él, hombre de pocas palabras, enfrenta sus ojos a los del agente en el retrovisor. Un último cliente para el mantra que todo lo puede sobre el mostrador.
- Si usted quiere carne, amigo, permita que se la consiga yo.

miércoles, marzo 06, 2013

Veinte fotografías


- ¡No dispare!
Silencio entre los invitados.
Demasiada tensión para una instantánea directa al recuerdo.
Porque a Luis las relaciones le duran veinte fotografías.
Economiza imágenes en función de la susodicha.
Con las primeras iba a toda caña. Se ventilaba un carrete en menos de una semana. Como él solía decir tenía ganas de revelarse la vida.
En cuanto ganó experiencia, a eso de los veintiuno según sus cálculos, decidió disfrutar más la cosa. Fotografías cuidadas, con ese arte del joven inexperto que quiere conquistar más por lo que promete que por lo que es.
Ya maduro, es decir con alguna cana, se hizo con su primera cámara digital. Todo un mundo en megapixeles. Jugaba con el tiempo, la resolución y los filtros. Tenía un diario magnífico en la tarjeta de memoria. Las novias de baja resolución eran las de menos de un mes y las parejas interesantes llegaban a tener presentación con diapositivas para saborear las diecinueve imágenes previas a la ruptura.
- ¿Cuantas llevamos? - le pregunta al fotógrafo.
Los dos abrazados y él con cara de circunstancias. Cuando escucha el pitido con el que se activa flash sabe perfectamente que esta otra vez es la última.

jueves, febrero 28, 2013

Naufrago


El naufrago, rodillas en tierra, acaricia el agua. Le hace sombra el árbol del que caen dos ángeles que le amenazan en picado. A unos metros cuelga lo que quedó de su pantalón roto. Él, impaciente, se acaricia la cara deseando tres días más para que la barba maquille su piel. Traga un par de caramelos y observa el horizonte que pone frontera a su océano con una valla metálica de motivos arbóreos. Alrededor, como otras veces, se amontonan ya los tiburones. Salivan pensando en el espectáculo que será su vuelta a tierra firme cuando lleguen los azules. Al levantarse imagina el brillo en sus ojos ante la carne fresca. Quizá enseñen los dientes cuando comienza a trepar el tronco de piedra. 
Una vez arriba, sobre el cabello pétreo de sus dos vigilantes, descubre las luces parpadeantes que anuncian su rescate. Los tiburones se excitan agitando sus cuerpos, listos para el banquete. Él saluda, lejos en su isla, antes de saltar. En el aire ve cómo cierran los ojos y ocultan sus dientes. Demuestran que son depredadores de mentira para un naufrago de verdad.


sábado, febrero 23, 2013

La película


Los monstruos se preparan para el comienzo de la película. Se miran unos a otros intranquilos. Cuando se apagan las luces los hombres lobos aúllan excitados al saborear sobre sus pituitarias el miedo en la carne putrefacta de los zombies.
La música comienza. Piano que juega con los agudos e irrumpe en orquesta sinfónica al tiempo que la pantalla se convierte en un cielo azul vacío de nubes. Silencio, salvo en los que necesitan gemir para respirar. Zoom picado que acompaña a un meteorito y permite ver un pueblo, que se convierte en calle, que se convierte en casa, que se hace agujero en el tejado y que percute sobre una gorra roja con visera blanca. Nada se oye en la platea salvo el golpe de la puerta al ser cerrada por el acomodador.
La gorra y el meteorito esférico permanecen en primer plano. Entonces, precedido por el silbar de una flauta dulce, surge un dedo rechoncho seguido de una mano infantil que hace desaparecer la pequeña piedra. El niño, de mejillas sonrosadas y pantalones vaqueros sonríe mostrando huecos entre sus dientes de leche. Los monstruos gritan asustados convirtiéndose incluso en murciélagos un par de vampiros. El acomodador gira la llave en el candado para que nadie pueda abandonar la sala. Él, goteando sangre entre las vendas, camina hasta su hacha y escucha indiferente los gemidos al otro lado la pared. Observa el reloj de arena que le indica cuándo habrá terminado la película y abre su viejo libro sobre cine. La lectura acerca de esa cosa terrorífica bautizada como animación le mantendrá ocupado hasta que pueda dejarles salir.


domingo, febrero 10, 2013

Los premios Goya-Martínez

Como era costumbre el segundo fin de semana de febrero se entregaron los premios Goya-Martínez. Al padre le dieron, de nuevo, el de mejor director. Los gritos justos y la acción muy comedida. El abuelo se llevo el de producción; la familia tenía de todo gracias a su herencia adornada por el Alzheimer. La madre hizo esta vez triplete. Dirección de producción, vestuario y guión adaptado. Gracias a ella eran la envidia del resto de trabajos en el barrio. La hija mayor se llevó el de efectos especiales y mejor música original. Digamos que la adolescencia había derivado en un seísmo de particularidades. El perro logró el de animación, todo el rato de acá para allá ladrando. El hijo mediano se hizo con el ansiado premio de actor revelación. En su familia siempre le habían estado esperando y, por fin, destacaba en algo. Era horrible en todo menos en eso de jugar al fútbol. Sus padres pensaban que quizá con los años él podría hacer de productor cuando se jubilara el abuelo. La mujer de la limpieza también logró el suyo. El premio a mejor actriz secundaria cayó en sus manos en dura disputa con la niñera. Ésta, la última en llegar, se llevó una pequeña decepción pero fue capaz de poner esa cara de ella se lo merece más cuando se entregaron los premios. No se movió en la silla y apretó muy fuerte al bebé contra su pecho. Sabía que el año siguiente sería el suyo gracias al guión que estaba planeando. La ceremonia le fue útil para estudiar a la familia e iniciar  el trabajo de casting. Sin duda su película iba a necesitar de pequeños cambios en el reparto.

domingo, febrero 03, 2013

Ojo clínico

Él, médico de gran ojo clínico, nunca erró un diagnóstico.
Él, hombre con sobrepeso, sintió un alfiler que explota en cristales justo encima de su oreja izquierda.
Él, de rodillas y con medio cuerpo inerte, maldijo sus amplios conocimientos de medicina.
Él, ermitaño en casa enorme, miró el teléfono a unos metros.
Él, extraño en decúbito prono, balbuceó el tratamiento.
Él, con interferencias destrozando la memoria, pensó absolutamente en ella.
Él, con los ojos desconectados, supo que nadie golpearía su puerta.

miércoles, enero 30, 2013

Con prisa

El niño llegó a casa y se quitó la ropa con prisa. Buscó el chándal de los fines de semana y la sudadera vieja de su hermano mayor. Sus padres, más lentos, se quedaron sentados en la cama. Los dos hablando muy bajito y atrapados en un abrazo. Su hermano dejó un portazo en la habitación mientra él se lanzó sobre el sofá para quedar con las piernas cruzadas. Miró el reloj digital con la forma de la cara de un héroe de cómic y se quedó quieto, respirando concentrado. Su abuelo le había dicho que aprovechara su edad, cuando no hace falta correr, para disfrutar del tiempo. Y su abuelo se lo dijo muy serio, como si el suyo estuviera escaseando.

sábado, enero 26, 2013

Ellos son más que muchos pero no demasiados

Mientras suelto las pastillas en las hierbas altas me dejo tragar por la boca de los árboles. Mi hija dice que no siga pero hasta ella se ha puesto ruedas. Cae cuesta abajo. Ahora mis manos no son mis manos. Culpa de mi hijo que me las sujeta. No saben de qué va la historia. Ellos son más que muchos pero no demasiados. Piden que no tiemble pero me terremota el cuerpo. Sé lo que piensan cuando avisan al color blanco. Piel, aguja y desaparezco. Mis hijos oscilan. Ya no se quejan pero casi les sueño. Siguen ahí hasta que ella me explica que sólo son  un recuerdo.

miércoles, enero 23, 2013

La calle de los sueños cumplidos


Leandro comenzó a repartir deseos aquel lunes tras el portazo. Se le ocurrió al pensar que al vagabundo de su calle le vendrían bien unos zapatos nuevos. Decidió convertir el primer día de la semana en una especie de lotería para caras tristes. Todos en el barrio haciéndose ilusiones. Yo he pedido un teléfono, yo un balón nuevo, yo un viaje a un sitio que esté muy lejos. La televisión autonómica no tardó en hacer un reportaje sobre la calle de los sueños cumplidos. Leandro, como los asesinos en la escena del crimen, se hizo un bulto más entre la gente que enfocaba la cámara.
Al empezar la quimioterapia se tuvo que hacer un calendario. El médico no sabía por dónde iban los tiros cuando solicitaba por escrito los días de tratamiento. Empezó a utilizar el correo para anticiparse a los vómitos y a esas ganas de estar en casa bajo la manta. Si le venía mal salir porque todo olía a vinagre ajustaba los encargos por vía postal.
Estuvo un año haciendo las maletas para los sueños de otros. Utilizaba el paseo matutino para hacer su lista aprovechando que la anemia le procuraba la velocidad justa para no perder ni una conversación. Con su libreta de dos caras. Una para sus cosas y otra para las del resto.
Durante el ingreso se ganó a una celadora muy bajita, su propio duende, para que le echara una mano con los sellos. Las enfermeras se preguntaban cómo era posible que con tantos conocidos a quién escribir nadie le hiciera una visita.
El último domingo se mantuvo entretenido mirando el reloj. Detrás de la mascarilla se adivinaban sus ojos haciendo la ruta con el segundero. Al llegar la medianoche pidió ayuda para tomar un poco de agua y entregar otra carta. La auxiliar, mientras sujetaba el vaso, le miró extrañado al comprobar a quién estaba dirigida. La mujer dejó encima de la mesilla el sobre cuando Leandro, tranquilo por haber enviado su encargo, cerró los párpados para soñar.


miércoles, enero 16, 2013

Mastica despacio


La madre entrega al niño un pedazo de pan.
- Mastica despacio - dice.
El niño regresa al tobogán para lanzarse una y otra vez mientras rumia.
Con la boca de nuevo vacía vuelve a su madre. Ahí se detiene asustado por el vuelo de un pájaro que alcanza la rama más baja del árbol sobre el banco. Apoyado en el tronco, aprovechando el ángulo agudo que la naturaleza ha puesto ahí, descansa un nido. El crío puede ver un perfil de picos diminutos que se agitan como tenazas al aire. El pájaro inclina su cuerpo liberando un colgajo blanco que tarda poco en ser despedazado.
El niño alcanza a su madre asombrado, con la boca abierta, y mientras señala con el dedo recibe otro pedazo en la lengua.
- Les está dando de comer, lo mismo que hago contigo.
El pájaro abandona el nido y pasa rozándole la cabeza. El crío traga de un golpe y sale corriendo para seguir al animal.
El pájaro planea unos metros para detenerse bajo el muro de ladrillo que rodea el parque. El niño se acerca suavemente y observa cómo el pico del animal se hunde en los restos de un vómito. Después pasa sobre él para llegar al nido. En el banco su madre sonríe, satisfecha, cuando comprueba que su hijo mastica lentamente mientras la observa.

viernes, enero 11, 2013

El cristal


Se enamoró de una imagen distorsionada. Fue a finales de noviembre, cuando el frío parece hacer un trato con el sol para que este se deje ver de vez en cuando. Él venía de comprar el pan y se detuvo a mirar su escaparate. Ojeó sus flores como un jeroglífico y se dejó ir con las manos vacías. Ella le imaginó propietario de un pequeño piso alquilado de habitación y vida individual.
Aquello se hizo hábito, todos las mañanas una cita frente a su floristería. Mirada lánguida, leyendo entre sus flores, para seguir andando después de arrancar el pico de la barra todavía humeante.
Ella se empleó en mantener transparente su cristal, hacerlo invisible e inexistente. Comprobó que ordenando las flores de forma cromática tardaba más tiempo en descifrarlo todo. Decidió jugar con el arcoiris para hacer trampas al segundero.
Por culpa de una helada a traición, ya en febrero, ella llegó tarde al trabajo. Apenas tuvo tiempo de anudarse el delantal y comenzar con la limpieza del escaparate. Concentrada en el paño blanco entre sus dedos, no le vio llegar y detenerse a unos centímetros. Al humedecer de nuevo el pedazo de tela se encontró sus ojos demasiado cerca y no pudo más que caer al suelo. Sin duda aquello fue un punto de inflexión. Ella olvidó llegar tarde y él tomó por costumbre dar un golpecito con los nudillos para llamar su atención. Si estaba limpiando pues no era más que un aviso. En caso de estar ya tras el mostrador era un buenos días desde lejos.
Con la primavera se le llenó el escaparate de pétalos. El sol, ya más animoso, se permitía juguetear con ellas al amanecer convirtiendo el escaparate en un espectáculo. La rutina, como rutina que es, mantuvo el cristal transparente. Los saludos de él y las miradas de ella eran el diálogo de todos los días. Como en la calma que precede a la tormenta los dos se sabían próximos a una colisión.
El primer día de mayo él abrió la puerta de la floristería. Se acercó lentamente al pequeño mostrador en la que ella se empleaba con cuidado limpiando una rosa blanca. Él dio los buenos días y ella respondió dejando las tijeras a un lado. En la yema de su dedo índice derecho él no vio la gota de sangre roja. Los nervios eran padres de un pinchazo algo lejos del estómago.
Hablaron con voz queda, como en las películas de amor de los años veinte. Banalidades con efecto boomerang que van de unos labios tímidos a otros silenciosos y sonrientes. Después de más de veinte palabras vacías él preguntó por una ramo. Ella, como un chasquido, regaló el primer precio que le vino a la cabeza. Recibió una sonrisa y un asentimiento. Me las pones para llevar le dijo.
Preparó el ramo eligiendo rosas blancas, rosas rojas y una par de margaritas. Tanteó sus tallos con cuidado y con ayuda de las tijeras y un cuchillo cortó todas las espinas menos una. Después envolvió las flores con plástico transparente acompañándolas de unas cuantas ramas de hojas verdes muy pequeñas. Le ofreció el resultado a unos centímetros de su rostro y él volvió a sonreír. Necesito una tarjeta, quiero dedicárselas, son para Eva.
María buscó en el cajón de adornos, entre los sobres y las pegatinas con frases hechas. Revolvió todo hasta encontrar los cartoncitos blancos donde suele escribir las palabras que otros le dictan para que no reconozcan su letra. Escuchó su voz ronca describiendo un amor desde niño y después le enseñó una de las pegatinas de «Te quiero» antes de ponerla sobre el plástico que envolvía las plantas. Él sacó su dinero dejando en el mostrador unas cuantas migas de pan. María analizó sus ojeras, la barba descuidada y apenas escuchó el hasta mañana que le dijo antes de darle la espalda y salir de su floristería. Mientras miraba sus hombros caídos recordó que no cortó la última espina,  se animó pensando que con suerte Eva también se haría sangre con aquellas flores.
Con la llegada de las lluvias de finales de mayo el cristal de la floristería terminó por convertirse en una cortina. Él dejó de pasar tan temprano, como si ya le diera igual el pan recién hecho, y mantuvo la costumbre de dar un golpecito hasta que comprobó que no había más sonrisas al otro lado.
Al comenzar el verano María recibió a tres ancianas de negro y se frotó las manos. Sabía que el negocio en flores viene del amor, de la felicidad, y sobre todo, de la tristeza. Las escuchó con ternura mal disimulada dirigiendo sus gustos hacia la pieza más cara. Buscó en el cajón de adornos hasta encontrar el cuaderno negro en el que se guardaban las citas tristes. Ellas hablaron de una amiga de toda la vida, de un sólo hombre y un sólo hijo. María dejó de escribir al escuchar su nombre pues comprendió que era la última vez que preparaba flores para ella.

martes, enero 08, 2013

Liberar

Al liberar el móvil descubrió quién era realmente el esclavo.

sábado, enero 05, 2013

Así de fácil

Para cavar un agujero, según las películas, sólo hace falta una pala y un coche con buen maletero. Luego hay que salir pitando, si puede ser de madrugada, hasta llegar al primer bosque que encuentres. Allí, con vaho saliendo de la boca, se hace un esfuerzo para llevar lo enterrable y el material para enterrarlo hasta un punto que deje ver la luna llena (o el amanecer si empiezas la cosa tarde) en el horizonte. Una vez remangados queda tirar la arena a ambos lados y, si te dan los pulmones, silbar algo que entretenga. En el caso de que la cosa vaya bien, y aunque en tu vida hayas cogido una pala, en menos de dos horas tienes la profundidad adecuada. Nos quedaría introducir la carga y deshacer el trabajo realizado. La tierra a la tierra, así de fácil. ¿Por qué apagas la televisión? Pero si acaba de empezar la noche y sabes perfectamente que aún es demasiado pronto. Ya me conoces. ¿Dónde vas con esa cara? Me apuesto lo que quieras a que no consigues echarme de tu casa.

martes, enero 01, 2013

2013

En diciembre de 2013 se cambiaron las doce uvas por doce pastillas. Con las campanadas sólo había que coger el vaso de agua y el bote que el ministerio del interior, eficaz como nunca, había proporcionado a cada individuo mayor de edad. En la plaza del Sol vacía el reloj dejó cinco segundos entre tañido. Campanada, disponer el comprimido sobre la lengua y tragar haciendo uso de cualquier líquido. Los políticos celebraron el día uno por la mañana su primer debate de año nuevo y el pueblo escuchó en silencio la sabiduría desprendida de sus palabras. Después todo fue distinto, perfecto, y sólo quedaron los llantos y quejas de los que aún eran niños.


Feliz Año, Alberto.


ATRAPAPALABRAS
"Un blog de microrelatos y poesía. Alberto García Salido es su autor. Especialista en relatos de cien caracteres, sólo cien. Y las fotos son muy buenas..."

DIARIO DE DÍAS RAROS
"Gracias a Alberto García Salido, "No pasa nada de nuevo...", Por mostrarme su magnífica obra..."

ASAMBLEA DE PALABRAS
"... es el blog que edita, desde algún lugar de España, Alberto García Salido. Sus textos tienden a la brevedad, ya sean poéticos o narrativos..."

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