Al otro lado de la pared apenas se oyen los gritos.
Como si no estuviera yo.
Como si no estuvieran ellos.
En el portal son otras caras.
Otras voces.
Un empujón para subir las escaleras.
Me ayudan a bajar la basura cuando no tengo fuerza.
Me ayudan a llevar la compra cuando no tengo ganas.
Les oigo cuchichear desde la almohada.
Después sus manos me acercan las sábanas.
Y me dan de beber.
Y sabe amargo.
Pero al menos se callan.
"El tipo que escucha" en "Radio Taraská" (RNE3)
Hace 15 años
2 Respuestas:
Llevas unos cuantos días especialmente acertado, sí señor. Luego nos acostumbramos y no te pasamos ni una ni media.
Querido Odal es lo que tienen las vacaciones...
Y tal.
Nos leemos.
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