sábado, enero 21, 2012

Pena

En el cole siempre nos estamos riendo. Es un no parar. Sí. Me levantó todos los días corriendo, mi madre no se lo cree. A tomar por el culo las clases claro, no valen para nada. Lo que mola es el recreo, cuando no te mira el profe. Las carreras por el pasillo y todo eso. Además, desde la obra, nos han hecho esto un parque de atracciones. Todo lleno de cuestas y de ascensores. El alcalde se hinchó de fotos el tío. Ahora llevamos varios días pensando cómo llegar al despacho del dire sin que nos pillen. Le vamos a dejar una mierda en la mesa. A lo mejor me pongo a gritar o me hago el epiléptico para despistarles y hacer un hueco. Siempre nos creen porque les damos pena. Y la pena es una arma cuando tienes el culo pegado a una silla de ruedas.


Aclaración debido a la posible mal interpretación del texto: la pena no debe ser el motivo para ayudarles/creerles. Son algo más que fotografías de campaña para un político. Tenemos la OBLIGACIÓN de hacer/lograr/conseguir para ellos porque ellos somos nosotros en otro cuerpo y otras circunstancias.
Pido disculpas a quién se sienta ofendido.
Un saludo, Alberto.

jueves, enero 19, 2012

Será divertido

- Esta hoguera nos viene fenomenal cariño, después un viaje tan largo es muy importante entrar en calor. Además nos sirve para quemar cosas. Nosotros nos hemos ido así que merece la pena borrar el pasado. No me mires así pequeño, será divertido. Ojala fuera tan fácil con los recuerdos. Mira, ¿ves como prende la maleta? Es tan bonito. Ahora los abrigos y la cartera, no hace falta dinero. Hasta el teléfono móvil, para que no moleste nadie. Ven, dame la mano, nos vamos a poner cerquita. Eso, junto a mamá. Despacio, muy despacio. No tengas miedo.

lunes, enero 16, 2012

M, G y B

Caminaba yo por la calle, aire indeciso y paso estiloso. Fui a encontrarme con tres vagabundos, de ropa usada, barba a tijera y botellas de vino colgando en bolsillos a medio caer. Los tres revoloteaban alrededor de un montón de basura, eran moscas a dos patas. Los tres hablaban cosas extrañas que llamaron mi atención.
- Este nos sirve G -dijo el más alto cogiendo un peluche jubilado.
- Yo creo que no B, que para M esto no es suficiente - le contestó el rubio haciendo fricción con índice y pulgar.
Me detuve, frenazo en seco, al tiempo que el más viejo se sonreía dando una patada a una caja de cartón.
- Tenemos todo un año para seguir buscando, no hay prisa -soltó el supuesto M olisqueando el contenido que había saltado del interior.
De golpe los tres quedaron callados y se giraron para observarme. Encogí los hombros y apliqué sonrisa. El negro me hizo un guiño y soltó un eructo que adornó de alcohol hasta mis pestañas. Interpreté aquello como una adiós sincero y seguí camino. Escuche detrás un murmullo que se rompió en carcajadas.
- ¡A ver cómo te portas que te estaremos vigilando! - gritaron.
Al llegar a casa, soy un cobarde, me cambié de pantalón.


viernes, enero 13, 2012

Ikea 2.0

Entre cajas de cartón el hombre se transforma en inepto. Las instrucciones, sobre el parqué, son un mapa sin norte. Bufidos desesperados, nada es lo que parece, y los niños correteando alrededor mientras esperan su nueva mesa de juegos todavía a piezas. La mujer, brazos cruzados, y el vecino al otro lado, con la comisura de los labios de punto y final a una sonrisa permanente.
Él sí que sabe cómo se hace un ángulo perfecto o se giran las tuercas.
Él es la solución a unos metros.
Sentado en el suelo se revuelve entre embalajes cada vez más solo, cada vez más inútil en la impaciencia. Cuando llaman al timbre un calambre entre los dedos y un instante eterno para hacer cuentas, cábalas sobre lo que merece la pena. Escucha esa voz ronca que taladra su cráneo y el destornillador se le convierte en una herramienta perfecta.

martes, enero 10, 2012

01000100 01101001 01101111 01110011

En al año 00110010 00110000 00110001 00110010 los ingenieros 01010010 01100001 01101101 01101111 01101110 00100000 01111001 00100000 01010000 01100101 01100100 01110010 01101111 dieron por terminados sus prototipos. Ambos se retiraron unos centímetros para observar la creación. El sistema de flujo y los orificios de purga y expansión se dilataban con extraña armonía. Tras ciclos de ensayo y error el consejo presidido por 01000100 01101001 01101111 01110011 había dado permiso para terminar el proyecto. El extraño sonido que partía de sus sistemas de alimentación desconcertó a los inventores y tardaron unos milisegundos en concluir que necesitaban poner en marcha su metabolismo. Dos conos de silicona gris con un orificio en el extremo se aplicaron bajo el apéndice que permitía el paso de aire. Los prototipos se extremecieron antes de iniciar la succión.
- ¿No te da miedo pensar en lo que hemos creado? - dijo 01010010 01100001 01101101 01101111 01101110.
- No.
- Pero algo así puede llegar a destruirnos - continuó mientras el pulso de flujo de los prototipos se enlentecía al iniciar el modo stand by tras la recarga.
- 01000100 01101001 01101111 01110011 sabe lo que hace - emitió 01010000 01100101 01100100 01110010 01101111 acariciando al macho -. Si algún día nos destruyen él ha diseñado el software que nos hará de nuevo necesarios.


sábado, enero 07, 2012

¡Salchichas frescas!

El vendedor de salchichas gritaba mucho. "¡Salchichas frescas!, ¡Que se me acaban las salchichas frescas!". Las señoras del barrio, con bolso de piel sobre codo de años, se acercaban como hipnotizadas por su vocerío. "¿A cuanto están?" Era fundamental darse prisa, la mercancía siempre era escasa, una estrella fugaz de proteínas, y cuanto más tarde más caro. El ambulante terminaba rodeado por una hélice de billetes al aire, sacando ristras de una bolsa de esparto con el fondo morado por la sangre coagulada. Terminada la venta se secaba el sudor y quedaba unos segundos quieto, recogiendo el puesto invisible con la mirada. Abandonaba el barrio con el saco sobre los hombros sin avanzar el siguiente día de ventas. Desde la ventana utilizaba los prismáticos hasta ser incapaz de hacerle más que un punto en la distancia. Era curioso observar como todos los perros huían al verle pasar.

miércoles, enero 04, 2012

Batman

Batman lleva unos días taciturno. Robin se ha quitado el disfraz y disfruta perdido entre las curvas de una mujer llena de espinas. Catwoman hace tiempo que no salta a su ventana y su fiel mayordomo, Alfred, pierde el tiempo entre gintonics machacando un hígado que ya parece paté. Batman, sobre la torre más alta de Gotham, echa de menos a todos los locos de Arkham. El Joker, Pingüino y Enigma son ahora ricos de videojuego. No hay héroe cuando no hay enemigos que quieran pecar. Las nubes exponen su estómago en un cielo morado de cómic, todo parece listo para que Gordon lance la Batseñal pidiendo ayuda ante un caso difícil, de esos que se arreglan con brazos rotos y voz oscura tras una sombra que no se ve. Batman escucha el ruido de frenos, las sirenas, el gorjeo de un par de palomas aleteando alrededor. Ahí abajo todo parece tranquilo, distante. Bajo la máscara, inclinándose un poco, piensa que nadie echará de menos a Batman cuando encuentren muerto a Bruce Wayne.

domingo, enero 01, 2012

Colegio/instituto/facultad/vida

No se me ocurre nada nuevo para un día como hoy.
Eso no está bien.
O quizá sea lo que tiene que ser.

Os deseo feliz año 2012 y espero que el que recién terminado haya sido tan bueno como para recordarlo.

Empieza la cosa de nuevo (recuerdo la de veces que me equivocaba en el colegio/instituto/facultad/vida al escribir la fecha los primeros días del año).

Buen finciprio para todos.

A disfrutarlo.

jueves, diciembre 29, 2011

Mujer hecha y derecha

Entre los montones de ropa inundación de berridos. Unos segundos las camisas, una eternidad las faldas, no interesan los gorros pero si, un poco, los guantes de lana. Con la madre detrás, dando gritos porque está sorda. En realidad están sordas las dos y se comunican como si hubiera distancia a unos centímetros. La cara de la dependienta cambia de propietaria pero no cambia de gesto. En todos los sitios el mismo juego.
- ¡Mamá deja de seguirme! ¡Soy ya una mujer hecha y derecha!
La hija se estremece con las muletas, un casi me caigo constante, parece un potrillo recién estrenado. Como si las gafas de culo de vaso fueran dos escudos y no importara el impacto. Kamikace de la vida, nada le da miedo. El bolso enorme se bambolea como un péndulo sobre su espalda. Llaman la atención, el punto y la coma. La madre, señora de pelo grasiento y boca negra, que pide perdón y pone la mano sobre los hombros. "Perdone, está enferma". "Perdone, no sabe lo que dice". "Perdone, está coja". "Perdone, no sabe lo que hace". Entre ser y no saber todo son gestos de no pasa nada. Las dos mujeres, un grito y efecto doppler, atraviesan las tiendas como un terremoto. El suelo lleno de ropa y la exposición como después de rebajas. Siempre suenan las alarmas cuando cruzan la puerta. Entre muletas, dientes de saldo y prótesis varias las dos salen calle arriba, calle abajo, echando pestes sobre su raza. Se oyen los improperios hasta llegar al coche. Ahí las dos recuperan los sentidos y tientan la ropa para buscar las alarmas.

lunes, diciembre 26, 2011

Inspiración

Inspiro.
El frío del agua es excusa para escapar del letargo.
No hay viento, las plantas ondean seduciendo a los peces en un mundo que oscila.
Las manos muy lentas.
Las piernas pesadas.
Nadie escucha los gritos.
Las piedras flotan a medias y quedar atrapado resulta distinto.
Caer a cámara lenta es simular un suicidio.
El barco se aleja surcando la superficie invisible.
Debajo del agua se hace de noche.
Me pican los ojos.
Inspiro.

viernes, diciembre 23, 2011

Aíretol

Al hambriento y sucio mendigo le tocó la lotería.
Le han dejado en la basura un par de hamburguesas podridas.

martes, diciembre 20, 2011

Desconocidos

La madre, abrigo hasta los labios y guantes de lana, camina por la calle seguida de cerca por su hijo. Una marea de desconocidos sale y entra de las tiendas en un flujo que no puede ser casual. El cielo, negro al cumplir su trato diario con el Sol, crea un fondo perfecto para las miles de luces que brillan sobre la calzada. De fondo el sonido de los coches y el run-run de los villancicos. El niño se detiene. No señala una tienda, no hay escaparate en su horizonte más allá de un abrigo de piel con sonrisa extraña. Permanece inmóvil y puede ver cómo se aleja su madre. Siente que se diluye mientras es golpeado por los viandantes descuidados. Se convierte en partícula invisible cuando su madre echa la mano atrás para agarrarlo y descubre que no está a su lado.
La madre se gira y tanto desconocido, tanta luz, se le hacen combate de boxeo contra los párpados. No puede encontrar lo que busca. Comienza a decir un nombre y la gente se gira como si escucharan a una loca pidiendo un regalo extraño. La madre mira al centro de la calzada, busca en la acera, y todo alrededor se hace navidad terrible. El niño se deja llevar por otra madre que le tapa la boca mientras la suya comienza a buscarlo.

sábado, diciembre 17, 2011

Entre las manos

El escritor se desvaneció como unos puntos suspensivos. Abandonó hogar, bebidas y cuentas pendientes. Entre lo poco que dejó en los armarios una gabardina gris con los bolsillos llenos de arena, mitad montaña, mitad playa, metáfora de un tipo entre medias. La policía no preguntó mucho y los vecinos agradecieron su ausencia. Resultaba incómodo tenerle de pie mirando a oscuras por la ventana. Regalaron sus libros, todos a estrenar, y dejaron las estanterías listas para un ejército de porcelana. El casero tardó meses en alquilar la casa a un hombre de barba poblada y ojos oscuros que le cayó bien por recordarle al desaparecido.
El inquilino, puertas cerradas, paseó la casa como un perro olisqueando motivos. Buscó bajo cada pedazo de parqué y terminó con los rodapiés hechos una pila en el salón. Cuando la casa parecía una raspa, detrás de la nevera, encontró un sobre lacrado con un sello en forma de rueda. Celebró como un loco haber hallado quizá un testamento. Abrió botella de vino y vaso de plástico para terminar encima de su cama para la lectura. El sobre se deshizo en papel amarillo y leyó en letras grandes, temblorosas, dos líneas paralelas que parecían derramarse sobre una esquina. "La última vez que fui escritor era papel entre las manos". Apagó la luz y se acercó a la ventana. La silueta como una sombra tras el cristal y el mundo, otra vez nuevo, al otro lado.

miércoles, diciembre 14, 2011

La cena para Navidad.

- Quiero la cena para Navidad.
La señora suelta unas pompas. El puesto está lleno y parte del género, aún vivo, se revuelve en el interior de la urna de aire.
- No sé que llevarme.
El dependiente estira el garfio y señala dos brazos.
- ¿Recién cortados? - añade.
La señora separa las branquias.
- Con eso aciertas seguro - escucha detrás.
Se revuelve, dos piruetas, y enseña los dientes antes de hablar.
- Ponme dos izquierdos, que suelen estar más blandos.
El pulpo estira los tentáculos y levanta la urna. Las capturas patalean tiñendo de rojo el océano.



ATRAPAPALABRAS
"Un blog de microrelatos y poesía. Alberto García Salido es su autor. Especialista en relatos de cien caracteres, sólo cien. Y las fotos son muy buenas..."

DIARIO DE DÍAS RAROS
"Gracias a Alberto García Salido, "No pasa nada de nuevo...", Por mostrarme su magnífica obra..."

ASAMBLEA DE PALABRAS
"... es el blog que edita, desde algún lugar de España, Alberto García Salido. Sus textos tienden a la brevedad, ya sean poéticos o narrativos..."

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