Miriam arrugó en sus manos el garabato ilegible que había dibujado. Lo apretó muy fuerte entre los dedos, para que no pareciera nunca más un papel. A continuación lo lanzó en el interior de un cubo lleno de pintura roja. Sin perder tiempo introdujo el brazo hasta el codo y lo sacó de allí. Lo bañó después en pintura azul. Negra. Blanca. Amarilla.
Lo dejó secar. El garabato convertido en bola convertido finalmente en algo irreconocible.
El día de la inauguración Miriam, bajo las luces, estaba radiante.
Entre sus manos un garabato escrito sobre papel de moneda.
La firma ilegible del que compra arte cuando ciertamente no tiene ni idea.
lunes, mayo 26, 2008
El día de la inauguración.
domingo, mayo 18, 2008
Siempre en pijama.
Entonces, ¿cómo podemos saber que esto no es un sueño? - decía Ana.
Porque si lo fuera, cariño, tú no mereces ser la protagonista - respondían sus padres.
Ana repitió la pregunta cada día al despertar.
Se enfrentó a aquello como sólo saben hacerlo los niños. Impregnó cada segundo con la curiosidad hambrienta del que todo lo quiere entender, buscando revelar el secreto que la tenía encerrada entre cuatro paredes blancas. Siempre en pijama.
El tiempo pasó y aquella pregunta encontró su respuesta.
La niña cerró para siempre los ojos y descubrió que no caben los sueños en la vida real.
Que no queda espacio para soñar si cuando estamos despiertos solo hay pesadilla.
lunes, mayo 05, 2008
(Interludio basado en la mera autopromoción)
Espero que os guste.
Y espero poder poner más de este tipo en el futuro.)
Invencible.
La malvada hipotenusa capturó a Pi. Entre sus garras el mercenario luchaba por escapar con vida. Lanzando su espada contra la dura piel del horror que lo mantenía inmóvil, descubriendo la muerte como una opción cada vez más próxima. La única manera de salir de allí. Gastando su vida con cada movimiento inútil. Enviando en su aliento el mensaje agotado del que ya no tiene fuerzas para seguir.
El hombre se transformó entonces de nuevo en niño, recién nacido en brazos de un animal sin escrúpulos. Invencible.
Alimaña que abrió las fauces e hizo desaparecer el cuerpo entre sus dientes.
Crujir de huesos.
No existen héroes.
jueves, abril 24, 2008
No pueden trepar ahora hasta sus oídos.
Se lanzará desde el trapecio. Y saldrá volando.
Lo lleva avisando desde hace tiempo: “Yo puedo volar con los ojos cerrados” repetía. Nadie le escuchó y obviamos así su locura.
Cuando empezó a mencionarlo provocaba la risa. Ahora, al verlo ahí arriba, provoca otras cosas. No queda tiempo. La policía no llegará y nuestras palabras no alcanzan tan alto. No pueden trepar ahora hasta sus oídos.
Se pliegan sus párpados y cae sin mirarnos.
El suelo se mancha enseguida con un estallido.
Me miro los pies. Salpicados, bien llenos de plumas.
miércoles, abril 16, 2008
Sino hay comida debo salir a buscarla.
Mejor el dragón que mamá.
Siempre ha sido esa la manera de solucionar los problemas en casa. Sino hay comida debo salir a buscarla. No importa dónde la encuentre, pero con tal de no darle explicaciones a veces es preferible jugarse la vida. La espada medalla y una armadura hecha con cobre del malo son mis únicas bazas. Abro la puerta y me marcho montado en un triste caballo muerto de hambre.
Ante nosotros aparece el oscuro camino hacia la montaña de fuego, lugar en el que la bestia hizo su gigantesco nido. Debo robar sus huevos.
O sino comerán de los míos.
jueves, abril 10, 2008
Me quitó las ganas de comer chucherías
Tiene mis manos, mis ojos y mi pelo revuelto. Copió mis palabras y me robó la forma de andar. Me quitó las ganas de comer chucherías y se llevó la paga que ya nunca me dan. Me robó los sueños y sus juguetes eran antes todos mis premios.
Estoy cansado del sillón, de la sopa más fría y las caricias que sobran. Yo quiero lo mío pues parece que ya no me toca.
Apago las luces y cojo mi almohada. Mi hermano dormido no es más que una copia.
Cuando termine de hacerlo no será más que otra triste historia.
miércoles, abril 02, 2008
Sonrisa irónica
- ¡Niño, tira pa' Linares! - ordenó.
El sargento miró al cielo. La mañana se presentaba tranquila y no volverían allí en al menos otro par de días. Tanto él como su subordinado merecían un descanso. A su lado el joven cabo dejó el fusil en el suelo y, temblando de frío, recogió los bártulos. Cumplida la misión se alejaron con paso rápido dejando el cuerpo bajo el muro. Sin ver que en el rostro del prisionero quedó congelada una sonrisa irónica.
Con aquella orden, pensaba el cadáver, el sargento había inventado una elegante manera de disparar a un pueblo para matar a un hombre.
lunes, marzo 24, 2008
Reto
Os invito a visitar mi nuevo "blog", historia que todas las semanas intentaré ir actualizando.
Se dónde empieza, no sé dónde acaba.
¿Quereis venir?
Tras recoger la cesta del suelo
Abrumado por tanta responsabilidad, el animal había huido. Con el susto aún en el cuerpo la niña se levantó y comenzó a sacudirse del vestido las hojas secas que se habían pegado a él. Echó un vistazo alrededor y, tras recoger la cesta del suelo, volvió sobre sus pasos para buscar las piezas de fruta que se habían caído durante la persecución. Una vez comprobó que las había recuperado todas dibujó en su rostro un gesto de satisfacción. Pensó que amenazar al lobo con escribirle un cuento había sido una buena idea. Como también lo fue coser una caperuza roja a aquella capa que una vez le regaló su abuela.
domingo, marzo 23, 2008
Ceguera
si mi parpadeo es quizá preguntar.
Si están mis labios secos,
si sólo saben callar.
Si no encuentro el sendero,
si no tengo ya hogar.
Si no sé dónde perdí la memoria.
Si nada tengo.
Si todo sobra.
Si.
Es entonces cuando la vida es un puede.
Puede que la luz sea una pista.
El cielo un papel.
Puede que el viento sea un empujón,
y la lluvia volver a empezar.
Puede que el horizonte sea mi firma.
Puede que la tierra no recuerde girar.
Puede que la voz sea un piano,
(y usarla, tu canción.)
Puede que ahora no haya más dudas,
puede que de repente sea ayer.
Puede que el tiempo se vaya,
que no pueda volver.
Puede que pierda las ganas.
Y cierre entonces los ojos,
gritando en oscuro.
Escondiendo palabras.
Sin ver.
Para siempre.
Mudo.
miércoles, marzo 12, 2008
Ingrediente secreto
Cleo la levantó y allí la esperaba el alacrán. Paciente, respirando el aire que quedaba en el interior de la urna como si estuviera fumándose un pitillo de oxígeno. Lo cogió por las tenazas y empezó a menearlo. El animal entendió la señal.
La pócima burbujeaba en el caldero esperando nerviosa su ingrediente secreto, aquel que permitiría al brebaje ejecutar con un sonoro tachán su bien pensado destino. Al tercer zarandeo el arácnido rojo derramó su veneno en el caldero humeante.
La bruja apagó entonces el fuego, escondió al bicho y puso rauda la mesa.
Sonriente.
Para ella esa noche la cena sería por fin especial.
martes, marzo 04, 2008
Todo un héroe.
- No hasta que por fin me haya mordido.
Mi padre se marchó con un comentario semejante a este. Orgulloso se dejó coger y no volvimos a verle, cumpliendo así seguro su simple misión.
Todo un héroe.
Ahora, qué bien, soy el siguiente.
Siento un hormigueo incómodo en el estómago mientras espero mi turno acurrucado en el fondo del recipiente metálico.
Los demás me observan, respetuosos, pues admiran el sacrificio. Sonrío al pensar que no seré el último.
De golpe se abre la tapa y cierro los ojos.
Descubro que soy un gusano.
Por fin me toca pescar.
sábado, marzo 01, 2008
Me acuso
Pones todo lo escrito bien junto.
Delante, siempre, un nuevo espacio en blanco.
Al final,
sólo,
el mismo punto.
¿Por qué no vacías tus tristes cuadernos?
Los dejas en blanco vertiendo sus cuentos.
Empapando otras hojas con tus otros recuerdos.
¿Por qué no te inventas un título?
La vida cansada.
El tiempo infinito.
El frío, la prueba.
Espera.
El ahora no cuela.
¿Por qué no te paras y pides perdón?
Por lo que no dices.
Por lo que no piensas.
Por lo que no haces.
¿Por qué, sin embargo, esperas?
Tal vez por eso no escribas un libro,
porque te preguntas y luego no encuentras.
Porque todo son dudas.
Porque muchas las llaves.
Y demasiadas,
ahora,
las puertas.
ASAMBLEA DE PALABRAS